lubricantes para motor
 

Lubricantes Para Motor

Se llama lubricante de motor, por extensión, a todo lubricante que se utiliza para lubricar los motores de combustión interna. Su propósito principal es lubricar las partes móviles reduciendo la fricción. Además de lubricar el lubricante también limpia, inhibe la corrosión y reduce la temperatura del motor transmitiendo el calor lejos de las partes móviles para disiparlo.

Los primeros aceites utilizados fueron los extraídos de grasas animales y vegetales. A medida que avanzó la técnica, y las exigencias de los motores, se empezaron a usar los compuestos químicos derivados del petróleo de mayor calidad y acorde con las necesidades industriales en ese momento.

Estos aceites, que consisten principalmente en hidrocarburos y compuestos orgánicos de carbono e hidrógeno, llevan añadidos diferentes compuestos químicos para mejorar su cualidades.

La tecnología actual, no obstante, los está dejando obsoletos y están siendo desplazados progresivamente por los aceites sintéticos formulados enteramente en laboratorio y con prestaciones muy superiores a los derivados del petróleo.

El lubricante de motor es un lubricante que se usa en motores de combustión interna. Entre ellos se incluyen automóviles, motocicletas, autobuses, vehículos comerciales, karts, botes, cortacéspedes, tractores, trenes, aviones, diversos equipamientos para la construcción y la agricultura y motores estáticos como generadores eléctricos.

En los motores hay componentes que se mueven a distancias muy reducidas can desgasta los componentes, desembocando en una reducción de la eficiencia y en una degradación del motor.

Esto, a su vez, supone un aumento del consumo de combustible, reduce la potencia del motor y puede, en casos extremos, causar una avería irreversible del motor (ej. gripaje).

El lubricante crea una película separadora entre las superficies móviles adyacentes para minimizar el contacto directo, el desgaste y la producción de calor, protegiendo así al motor y alargando su vida.

Gracias a la buena conductividad de calor del lubricante, al ponerse en contacto con una superficie caliente, absorbiendo parte del calor para transmitirlo a otro sitio, normalmente al aire o a un disipador de algún tipo.

 
 

En los motores de gasolina el anillo de compresión superior puede llegar a exponer el lubricante de motor a temperaturas de hasta 160 °C. En los motores diésel el anillo superior puede exponer el lubricante a temperaturas superiores a los 315 °C.

Los aceites de motor con índices de viscosidad mantienen mejor su densidad a altas temperaturas. Los de bases sintéticas mantienen mejor sus propiedades en situaciones de uso extremas.

Recubriendo componentes metálicos con lubricante se evita su exposición al oxígeno, evitando así su oxidación a altas temperaturas, salvaguardando al motor de la corrosión. También pueden añadirse al lubricante inhibidores de corrosión.

Muchos aceites de motor tienen aditivos detergentes y dispersantes para mantener el motor limpio al mantener en suspensión las partículas sólidas y carbonilla.

El roce de componentes metálicos produce, inevitablemente, partículas metálicas microscópicas. Estas partículas se desplazan en el lubricante causando erosión y desgaste de las piezas móviles.

Precisamente para filtrar esas partículas existen los filtros de lubricante. Una bomba de lubricante movida por el motor del vehículo se encarga de bombear el lubricante a través del filtro. Existen dos tipos de filtros, de flujo completo, o de bifurcación.

En el caso del cigüeñal del motor de un vehículo, el lubricante lubrica las superficies móviles o rotatorias entre los cojinetes del cigüeñal y las bielas que unen los pistones al cigüeñal.

El lubricante se recolecta en el fondo del cárter de lubricante.

En algunos motores de reducido tamaño, como por ejemplo el de un cortacésped, piezas del fondo de las bielas se sumergen en el lubricante salpicando la carcasa para lubricar los componentes internos.

En los motores de los vehículos modernos, la bomba de lubricante toma el lubricante del depósito de lubricante y lo envía a través del filtro de lubricante a galerías, desde las cuales el lubricante lubrica los rodamientos principales ayudando a los diferentes rodamientos que operan las válvulas. En los vehículos convencionales de la actualidad, lubricante a presión, proveniente de las galerías de lubricante en dirección a los rodamientos principales, se introduce en los orificios de los rodamientos principales del cigüeñal.

Desde estos orificios hacia los rodamientos principales, el lubricante se mueve a través de los pasajes dentro del cigüeñal hacia orificios de salida en la barra con los rodamientos, con el fin de lubricar los rodamientos de la barra y las bielas.

Algunos diseños sencillos se basan en estas piezas que se mueven a alta velocidad para salpicar y lubricar las superficies en contacto entre los anillos de los pistones y la superficie interior de los cilindros. Sin embargo, los diseños modernos cuentan con canales a través de las barras que transportan el lubricante desde las bielas hasta la conexión entre el rod y el pistón, lubricando las superficies de contacto entre los anillos del pistón y las superficies interiores de los cilindros.

La película de lubricante también sirve como sello entre los anillos del pistón y las paredes del cilindro para separar la cámara de combustión en la cabeza del cilindro de la carcasa.

La Society of Automotive Engineers, SAE, al español, «Sociedad de Ingenieros del Automóvil», ha establecido un sistema de códigos numéricos para categorizar los aceites de motor según su viscosidad cinemática. Los grados de viscosidad del SAE son los siguientes: 0, 5, 10, 15, 20, 25, 30, 40, 50 y 60. A algunos de los grados se les puede añadir el sufijo W de "winter" (palabra en inglés para «invierno») o viscosidad para arranque en frío a bajas temperaturas. La viscosidad se mide según el tiempo que tarda una cantidad determinada de lubricante en fluir a través de un orificio a una temperatura estándar. Cuando más tarda, mayor es la viscosidad, y por consiguiente mayor es el código SAE.

Nótese que el SAE opera un sistema de categorización diferente para aceites de la transmisión que no debe confundirse con la viscosidad del lubricante de motor. Números elevados del lubricante de la transmisión (ej. 75W-140) no significan necesariamente que la viscosidad sea mayor que la de un lubricante de motor.